Jul 10
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Consejos para salir en coche de vacaciones

Archivado bajo General | Publicado por OSCAR

 

Como todos los años, llegan las vacaciones de verano y muchos de vosotros haréis vuestro viaje en coche. Para evitar problemas y realizar vuestros desplazamientos del modo más seguro, es imprescindible revisar el estado general de vuestro coche y seguir algunos consejos útiles.

El coche 

Ampliar imagenLo ideal es pasarse por nuestro taller de confianza para que echen un vistazo a los puntos clave de nuestro vehículo (reserva hora con tiempo, porque habrá aglomeraciones). Pero si la crisis te aprieta mucho, lo mínimo es que tú mismo hagas esa revisión.

El primer punto a revisar es el más importante: los neumáticos. Recuerda que son el punto de contacto entre el automóvil y la carretera; y de ellos depende que nuestro coche pueda acelerar, frenar y girar con seguridad. Por este motivo, y para evitar multas, el dibujo del neumático tiene que estar dentro de los límites que marca la ley (una profundidad mínima de 1,6 milímetros). Comprueba también que no tengan golpes, cortes o deformaciones en sus cantos, que pueden provocar un peligroso reventón a alta velocidad. Y, por supuesto, mide sus presiones, siempre en frío. Todos los coches tienen una pegatina que nos indica la presión ideal de los neumáticos, generalmente para dos condiciones de uso: normal o a plena carga. Una presión menor de la establecida provoca una flexión exagerada de la carcasa, lo que se traduce en más consumo de combustible, un desgaste y calentamiento superior, y una peor capacidad de frenado y de adherencia en curva. En casos extremos, incluso podemos reventar el neumático. Una presión mayor de la indicada es sinónimo de un funcionamiento menos eficaz (menor agarre) del neumático y de un comportamiento menos confortable del coche. Por último, no olvides comprobar el estado de la rueda de repuesto y que llevas todas las herramientas necesarias para poder cambiarla. Y recuerda que si tienes que parar a hacerlo, necesitarás los chalecos reflectantes (dentro del habitáculo) y los triángulos de emergencia.

El segundo punto a revisar son los frenos. Para comprobar su estado de funcionamiento de un modo sencillo, fíjate que el pedal no se hunda en exceso al frenar (falta de presión en el circuito o pastillas muy desgastadas), que no pierdan eficacia después de tres frenadas fuertes consecutivas (materiales y líquido fatigados) y que el coche no se vaya hacia un lado en una frenada fuerte. Por supuesto, revisa que el líquido de frenos esté a su nivel correcto y no tenga un color demasiado oscuro.

Desde el punto de vista de la seguridad, también es importante comprobar el perfecto funcionamiento de la dirección, suspensión (al pasar un bache el coche no debe seguir rebotando) y luces (ten en cuenta que con el automóvil cargado pueden apuntar demasiado alto). Y a la hora de salir, reparte la carga de modo uniforme en el maletero (las cosas pesadas debajo, las ligeras arriba y ningún objeto suelto) o bien colocada si va en el techo del vehículo. No sobrecargues tu coche (¿seguro que necesitas tantos bultos y maletas?) porque perderá un buen porcentaje de su seguridad en marcha.

Desde el punto de vista de la comodidad y para no quedarnos tirados a mitad de camino, comprueba el nivel y estado del aceite (no debe estar muy negro y rellénalo con uno que conserve las especificaciones que dicta el fabricante). También tienes que echarle un ojo a los niveles del limpiaparabrisas y el líquido refrigerante. Para rellenarlos es mejor emplear productos específicos que simple agua. En el caso del limpiaparabrisas, porque al llevar jabón y alcohol, limpia mejor. En cuanto al refrigerante, porque protege al motor de la corrosión, no tiene cal y aguanta más temperatura.

Por último, no olvides llevar toda la documentación en regla y un juego de llaves de reserva, que es muy fácil perderlas en la playa. 

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